17 de septiembre de 2013

Pipas, libros y Soronguito

Foto: Nadia Villanueva

Hay cuadros desparramados por la sala: un tipo con una nariz que parece un pene, una gorda culona a lo Gorriarena y uno que no se sabe muy bien qué es. Otro, el primero que se ve al entrar, es el que más llama la atención: una mano gigante con un anillo dorado que sostiene un porro enorme. Como los demás, parece más un graffiti que un cuadro.

Debajo del porro está su trono: una poltrona de mimbre con almohadones animal print y bajo la mujer gorda, un sofá de cuerina de dos cuerpos con los mismos almohadones.

En la biblioteca hay libros de política, de cine Gore y, por supuesto, libros de magia. Está su colección de pipas; tabaco y cajas de puros vacías. Conviven la cabeza de un muñeco, la de un gorila ensangrentado y un paquete abierto de cigarros marca “Robusto”. Hay, también, bastante polvo.

En algunos shows Merpín actúa con Soronguito, un muñeco de ventriloquía que fabricó él mismo. Como se enoja con él, le arranca la cabeza y tira el cuerpo a la valija. “Ahora sí que soy sólo una cara bonita” le dice el muñeco a pesar de todo. Soronguito y un amigo sin nombre descansan ahora en un aparador con ese gesto inquietante que tienen todos cuando están inmóviles y callados.

Entre los papeles, cuadernos y barajas del aparador descubro un grabado original de Carpani.


-Me lo regaló un amigo -me dice- Me gusta porque lo hizo un peronista.

(Escena que seguro contendría el Perfil sobre Merpin que escriba)

5 de agosto de 2013

René Lavand, El Gran Simulador


El último proceso, y me refiero al último de esto, consiste en la publicación. Es una sensación preciosa. Cuando te mandan cómo quedará, cuando te piden la foto, cuando la tenés en la mano y la ves.  Y cuando eso pasa uno inmediatamente se piensa en qué será lo próximo. 

Hace un tiempo puse un adelanto , hoy con el permiso del gran Dani DaOrtiz, les comparto el PDF con la nota completa de Frenkel. Espero que la disfruten y me cuenten. 

Leer AQUI (o click en la foto).

3 de agosto de 2013

El proceso en tres actos



El último número de "El Manuscrito" dedica su portada a René Lavand, ese genio del siglo. Estoy feliz porque las notas que cubren el tema de portada fueron escritas por mí. Una es la entrevista que le hice a Néstor Frenkel, director del documental sobre René. La otra, un ensayo que hice hace unos años (y corregí ahora) sobre la construcción discursiva de la imágen de René como artista. 

Siento mucho placer por escribir. Siento mucho placer por escribir sobre cosas que amo. Así que como quien se saca fotos frente al espejo, cada tanto saco fotos celularísticas a lo que voy haciendo. Es en el momento en que me levanto a hacer un café, a lavarme la cara para despejar o, cuando estoy en un bar, para ir al baño (la mayoría de las veces, casi siempre, escribo desde un bar, como ahora). Entonces, al regresar, veo la mesa desprolija, con papeles, lapiceras, con pensamientos. Con alguna baraja al lado, con la taza de café. Y me gusta. Y le saco fotos. Revisé y encontré las que marcan el proceso de escritura de la nota de Frenkel. 

Se me ocurrió el inicio y las escenas recurrentes ("Suena el teléfono en la casa de René Lavand") y la escribí en la libreta (era un textual, así que tuve que ir una vez más al cine y hacer una grabación del audio -otra vez celularística- de ciertos momentos específicos). Luego viene la parte donde se escribe en la compu, por muchos días, y muchas correcciones. Cuando ya hay un boceto más o menos final, se imprime. Y se corrige. Y luego, cuando ya no hay vuelta atrás, se entrega. 

De los tres procesos hay fotitos. Del último, me encargo en el post que viene. 





4 de julio de 2013

Sobre Profonde

Estoy muy contento porque Roberto Giobbi escribió acerca de "Profonde"(la publicación, no este blog). Les comparto, con mucha alegría, el párrafo final de su texto. Los dejo, además, con la hermosísima foto de la bellísima Nadia Villanueva.


"(...) Déjenme decirles que la manera en que Roberto se aproxima a todos esos temas es simplemente notable aunque, después de todo, no es algo que sorprenda teniendo en cuenta su profundo conocimiento de la magia y sus muchos conceptos; su alta destreza como escritor profesional y su absoluta y desinteresada pasión y sinceridad. Se necesita a una persona compleja para acercarse a temas tan complejos como la Magia. Roberto lo ha hecho verdaderamente "profonde" en todos los sentidos del término" -

30 de junio de 2013

"Lo ves y es una película"

René Lavand y Néstor Frenkel

Suena el teléfono en la casa de René Lavand.

-Hola, ¿podría mandarme un auto por favor?
-Va a tener que llamar al remisero señor porque aquí no hay ninguna remisería.
-Ahhhhh, disculpe.
-No, de nada.

(Click)

-Pero ¡qué hincha pelotas!

RENÉ LAVAND INSULTA, hace bromas, almuerza, compra grapa con miel, va al doctor, repasa el texto que va a filmar. Y, por supuesto, hace magia. Actúa. En su casa, en el show de Ed Sullivan, en otros programas de televisión de España, Argentina, Inglaterra, Venezuela y un largo etcétera. En “El Gran Simulador”, la película del argentino Néstor Frenkel, René Lavand hace de René Lavand.

La repercusión de la película en los medios especializados y los más importantes de la Argentina fue unánime. Todos quedaron encantados con el personaje y con la forma de retratarlo. Como única objeción, alguien opinó que el documental quizás podía resultar demasiado concesivo y que por su 'enamoramiento', Frenkel había perdido la oportunidad de “mostrar ciertas contradicciones o miserias de Lavand”. Cuando le pregunté sobre esto, él fue simple y contunente.


-Yo prefiero al Lavand en frac que al Lavand en calzoncillos.

(Así comienza la nota que escribí para "El Manuscrito" sobre una entrevista a Néstor Frenkel. 
Espero poder compartirla entera. Saludos!)

14 de mayo de 2013

Yo fui camarógrafo de David Blaine.

Bueno, algo así. 
Resulta que el año pasado, David Blaine estaba contratado para el congreso de Dan and Dave, "Magic Con". Una de las noches fuimos con él, Dani DaOrtiz y Christian Engblom a tomar algo. Como era de esperar, una chica reconoció a David Blaine y le pidió que le mostrara algo. 

Durante mi carrera universitaria prácticamente todos mis trabajos prácticos o, mejor dicho, todas las materias tuvieron al menos, un trabajo práctico que tenía a la Magia como tema. En "Análisis y Crítica de Medios", por ejemplo, analicé los "Programas de Magia de Televisión". David Blaine ya había roto toda la convención con sus especiales y había fundado un estilo, casi un género (Derren Brown confesó en alguna nota que lo suyo no hubiera podido ser, si Blaine no hubiera dejado las puertas abiertas como lo hizo). Lo cierto es que estudié y analicé todos los especiales de Blaine y llegué a admirarlo mucho (mi primera reacción había sido la de muchos: "éste hace lo mismo que yo, no sé qué le ven". Sólo Michel se 'atrevió' a decir: "a mi me parece que está muy bien lo que hace"). Leí muuuchas entrevistas, miré hasta el cansancio sus primeros especiales en detalle, leí cuanto salía sobre él y escribí el trabajo. 

Ahora, estaba con él tomando una cerveza y escuchando como una chica le pedía que le mostrara un efecto. Un segundo después tenía mi celular y fui, por un rato su camarógrafo. Por un rato jugué a reproducir esa estética subjetiva que él había impuesto en los programas de magia por TV. Esa estética que había visto tanto, hacía tantos años. Lo grabé a David Blaine haciendo magia en la calle.  


(La calidad es muy mala, disculpen. Pero no podía dejar de ponerlo aquí)

13 de mayo de 2013

Guitarreando, digo, magiando.

Me dieron ganas. ¿Vieron cuando uno está con alguien de mucha confianza y surge ponerse a mostrar esas cosas que no hace habitualmente, ideítas perdidas y cosas así?. Bueno, eso me pasó anoche y se dio grabarlas. No es nada de otro mundo, nada preparado. De ganas nomás. A veces pienso que en esas informalidades está la magia más pura o, por lo menos, es donde fluye el placer de la libertad, del hacer por hacer. Donde surge el amateur. No sé, algo así como cuando un profesional se pone a tocar la guitarra en un asado y el resto le hace el aguante.  

Así que se los comparto. Me dieron ganas. Hace tanto que estamos por acá que, me parece,  ya tenemos confianza suficiente.


11 de mayo de 2013

Una escritura de la voz - "Propios"


En un post anterior, Ricardo Harada hablaba de una Thaumatografía Escénica, es decir, de una 'escritura del asombro', una conceptualización y una búsqueda por la especificidad del lenguaje del Ilusionismo (todo ello en el contexto del análisis de las tensiones entre Magia y Teatralidad). Hace poco disfruté muchísimo de una obra que de la misma manera que lo hace Harada, explora la especificidad de un lenguaje. En este caso: la voz escénica. Se llama: "Propios - sonografías de un nombre". Por esa afinidad de búsquedas, y por el placer que me produjo, escribiré sobre ella aquí.

¿Es posible hacer avanzar una obra, una estructura escénico-narrativa únicamente desde el sonido...desde la voz?. ¿Es posible emocionarse con una historia que no es historia?, ¿es posible sentir que hay un final esperanzador en una obra puramente performativa?, ¿es posible hablar de Identidad, desde la voz?.

Después de ver un ensayo y el estreno de "Propios..." anoté algunas cosas en mi libreta. Pensamientos aislados, consideraciones, selecciones. Lo comparto esperando justificar el SÍ de mi respuesta a esas preguntas y la emoción humana y artística que me produjo.

-La obra transcurre como transcurren las estaciones del año. Se suceden y operan sobre nosotros invisiblemente, transformándonos. Sabemos realmente donde estamos cuando ya estamos dentro. Cuando sentimos el frío, el calor o el llanto. La obra es una metáfora de la Naturaleza. Humana.

-La voz es inmaterial. La puesta escénica necesita de la materia. ¿Como se resuelve esta tensión? La voz toma cuerpo con las letras de las canciones y, claro, a través de sus propios cuerpos.

-No debe verse la obra desde la lógica. La lógica va a buscar la linealidad de un relato. "Propios" opera sobre el cuerpo sensible que somos, no sobre la razón o el intelecto (por eso no habla tanto desde las canciones -desde las letras- como desde la forma de cantarlas).  

                              

-Habla sobre estructuras adquiridas, impuestas. Complejos, opresiones, mandatos, apegos del pasado. Sobre las marcas. La obra habla sobre la superación de esas marcas.

-Es un canto colectivo. No es contestataria, sino superadora. No es queja caprichosa, es maduración. Es un transitar.

-Son nueve personas, nueve individuos con nombre y apellido. Son individuos que se vuelven un colectivo y el colectivo, símbolo. 

-También nosotros (espectadores) estamos en la obra. Cada nombre propio nos refleja, habla de nosotros. 

-Escenas memorables:
  -La primera. Al entrar a la sala, sobre el escenario ya están ellos. Aún no tienen nombres, aún no son personas. Tampoco son actores. Están allí. Cuando se apaga la luz de sala se manifiesta la teatralidad. Ahora, uno de ellos se levanta, queda en el centro del escenario y dice "Soy Nadia Villanueva". En realidad no lo dice, de hecho, ni siquiera abrió la boca. La voz femenina que sí lo dijo vino de un lugar irreconocible. Se levanta, ocupa su lugar y otros nombres propios se presentan. Lo hacen en sucesión y superposición. Al final sólo se oye una voz: la de todos.  

   -De pronto alguien dice "Salta!". Y todos se mueven, se desplazan, corren, repiten, gritan, chocan contra la pared. Siempre quedan en el mismo lugar. Como cuando en sueños corremos y no avanzamos.  Es como una pesadilla, pero está la voz, el sonido angelical de una voz que calma todo, vuelve al orden,  vuelve la esperanza. "No se fuga para atrás, se fuga para adelante".   

   -La performance de "Soy todo lo que recuerdo" (alguien me dijo, al final de la obra, que por momentos "Propios" parecía un rezo. Esta escena lo prueba).

   -La escena final, cuando todos vuelven a decir su nombre. Esta vez los nombres están bien identificados con las personas. En esa claridad se da la reivindicación.  

-Versos anotados que sintetizan : 

   - "...Esta realidad no tiene que ver conmigo".
   - "¿Qué son todas esas sombras?",
   - "Yo soy todo lo que recuerdo". 
   -"Vocecita hermana ¿donde andarás?",

Y por supuesto, 

   -"Vivir es aprender a ver en la oscuridad"


PROPIOS. SONOGRAFÍAS DE UN NOMBRE
Jueves de Mayo de 2013- 21:00hs
Centro Cultural Ricardo Rojas- Sala Batato Barea
Av. Corrientes 2038- CABA.
http://propios.wordpress.com/


FICHA TÉCNICA
Idea y Dirección: Jessica Pinkus
Compositores: Gabo Ferro, Xoel López, Lola García Garrido y Nadia Villanueva.
Elenco (por orden alfabético): Karen Dunker, Ramón Ferreri, Lola García Garrido, Marianela Linsalata, María Luz Morcillo, Analía Panigutti, Emilio Pappolla, Gabriel Sanchez, Nadia Villanueva. 
Proceso creativo: Compañía escénico-vocal “El pulso”
Fotografía: Sol Levinas
Postproducción: Lola García Garrido
Vestuario y realización: Paola Guerschuny - Rebeca Martinoli
Escenografía: Paula Taratuto 
Prensa: Celia Coido - CARDINAL

9 de abril de 2013

Una flor amarilla y unas medialunas



-Créame. No es sólo encuadrar, disparar y listo. No. No es ni siquiera ser un loco de la técnica o el conocimiento. Es otra cosa. Tiene que ver con el amor. Eso, con el amor, con el alma, con el afecto. Con eso. Es más, le digo, una foto es buena cuando el que saca la foto aparece en la foto. No digo que esté ahí, cogoteando como los que van atrás de los jugadores para aparecer en la tele. No, tiene que sentirse ahí pero sin verse. Como si el tipo estuviera escondido atrás de ese arbusto o atrás de esa ventana y fuera transparente. ¿Me entiende? Y cuando usted ve la foto, tiene que sentir lo mismo que se siente cuando se sabe que lo están espiando por el agujerito de la puerta. Pero no así. O sea, así, pero con otra sensación. No como cuando entrás a un departamento que nunca entraste y sentís que todas las otras puertas te miran. No, es como cuando estás llegando a tu casa y sabes que tu hijo o tu mujer o tu novia te están esperando, te están mirando. Esa es la sensación. 

Ya sé, ya sé que no es lo único que importa. Digo que es imprescindible, digo que no puede haber buen fotógrafo, buen pintor, buen escritor sin eso. Como esos que te hacen dos curvas con lápiz y ves dos minas o dos montañas y a uno eso no le sale ni con compás o usando papel manteca. No es que no sepa hacer dos curvas o que sea difícil. Es otra cosa, me entiende. Tiene que haber belleza en el ojo. En el alma. Eso.Tiene que estar la belleza, para que haya belleza. Si está, la habrá en el tipo este que está de pie en la escalera; en esas flores sobre el lavarropas o en ese café y esas medialunas.